El levantamiento de indicios es una fase del procesamiento criminalístico en la que los elementos considerados relevantes se recuperan de una escena después de haber sido localizados, observados y documentados. No debe entenderse como una acción aislada: forma parte de una secuencia que incluye protección del lugar, fijación, recolección, embalaje, rotulado, preservación y trazabilidad.
¿Qué es el levantamiento de indicios?
La profesora Tatiana López Morales, en el material de la UNED sobre este tema, explica que la recuperación de indicios requiere un enfoque metódico y conocimiento de técnicas forenses. El Manual de actuación en el lugar del hecho o escena del delito de Argentina ubica la recolección después de la observación y fijación del lugar, e identifica como operaciones fundamentales el levantamiento, el embalaje y el rotulado.
Esta ubicación dentro del proceso es importante. Retirar un objeto antes de registrar dónde estaba puede destruir información sobre su posición, su relación con otros elementos o el contexto en el que fue encontrado. Por eso la regla académica básica es: primero se observa y documenta; después se recolecta.
Antes del levantamiento: proteger y fijar
El trabajo comienza antes de tocar cualquier indicio. La escena debe estar controlada para reducir accesos innecesarios y posibles alteraciones. Posteriormente se realiza la fijación mediante recursos como descripción escrita, fotografía y planimetría. Estos registros permiten conservar información sobre el estado original del lugar y la ubicación relativa de los hallazgos.
Los materiales de la UNED señalan que la fijación fotográfica suele avanzar desde vistas generales hasta detalles de elementos relevantes, mientras que la planimetría aporta medidas, orientación y relaciones espaciales. La fijación escrita complementa lo anterior con una descripción ordenada de observaciones y actuaciones. La información debe ser coherente entre los distintos métodos.
Selección de los indicios relevantes
Procesar una escena no significa recoger todo indiscriminadamente. La búsqueda debe responder a criterios técnicos y al contexto del hecho investigado. Un elemento puede ser relevante por su ubicación, características, relación con otros hallazgos o potencial para un análisis especializado. La selección debe evitar tanto la pérdida de información importante como la acumulación de objetos sin relación razonable con el caso.
También es necesario evitar conclusiones prematuras. Un indicio no “cuenta la historia completa” por sí solo. Su significado depende del análisis posterior y de la relación con el resto de la información disponible.
Recolección según la naturaleza del indicio
No existe una única técnica válida para todos los indicios. La forma de levantamiento depende de las características físicas del elemento, su estado, el tipo de examen solicitado y los protocolos de la institución competente. Materiales biológicos, documentos, impresiones, fibras, dispositivos electrónicos u objetos voluminosos requieren tratamientos distintos.
Por esa razón, un recurso de estudio debe centrarse en los principios generales y no sustituir los protocolos profesionales. El objetivo común es reducir pérdida, alteración y contaminación, conservar la información asociada al hallazgo y permitir que el laboratorio reciba el material en condiciones adecuadas para su análisis.
Embalaje, rotulado y preservación
Una vez recuperado, el indicio debe colocarse en un embalaje apropiado para su naturaleza. El material de Criminalística de la UNED diferencia entre embalaje interno y externo y destaca la importancia del cierre, identificación y documentación. Sin embargo, el tipo concreto de contenedor depende del indicio y del análisis previsto.
El rotulado individualiza el elemento e incorpora datos necesarios para reconocerlo dentro del caso. Esta información debe guardar coherencia con la documentación de la escena y con los registros de cadena de custodia. La preservación continúa durante transporte, recepción, análisis y almacenamiento.
La trazabilidad después de la recolección
El levantamiento de indicios no termina cuando el objeto sale de la escena. A partir de ese momento debe mantenerse un registro de su recorrido y de las personas o dependencias que lo reciben. Esta trazabilidad ayuda a sostener la identidad del material y a explicar qué ocurrió con él desde su recuperación hasta etapas posteriores.
Los protocolos de cadena de custodia buscan precisamente documentar esa continuidad. Una manipulación no registrada, un embalaje comprometido o una identificación confusa pueden generar dudas sobre la integridad del elemento y limitar su valor dentro de una investigación.
¿Por qué es importante esta fase?
El levantamiento conecta el lugar del hecho con el análisis forense. Si se realiza de manera desordenada, puede perderse información que ningún laboratorio podrá reconstruir después. Si se realiza con método, documentación y preservación adecuadas, permite que los especialistas estudien los indicios dentro de un contexto conocido y verificable.
Para estudiantes de criminalística, la idea central es sencilla: recolectar no es simplemente retirar objetos. Es una actividad técnica integrada con observación, fijación, preservación y cadena de custodia.
Fuentes consultadas
- López Morales, T. (2024). El levantamiento de indicios en la escena del crimen. Universidad Estatal a Distancia (UNED).
- López Morales, T. (2023). Criminalística: el manejo de escena. Material académico de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
- Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. (2017). Manual de actuación en el lugar del hecho y/o escena del delito. Ediciones SAIJ.
Nota editorial: Este contenido es educativo. Los procedimientos operativos sobre escenas e indicios corresponden a personal capacitado y autorizado, y pueden variar según la legislación y los protocolos de cada jurisdicción.
