La bioseguridad en la escena del crimen reúne prácticas destinadas a proteger a las personas que intervienen y, al mismo tiempo, a conservar la integridad de los indicios. En investigación forense, estas dos finalidades están estrechamente relacionadas: una actuación que expone innecesariamente al personal también puede aumentar el riesgo de contaminación del material que se intenta estudiar.
¿Qué es la bioseguridad en la escena del crimen?
El material de la UNED elaborado por Tatiana López Morales explica la bioseguridad como un conjunto de prácticas y protocolos orientados a reducir riesgos durante el procesamiento de una escena. Esto incluye la protección frente a materiales potencialmente contaminantes, pero también la prevención de transferencias accidentales entre personas, objetos y distintas zonas del lugar.
La bioseguridad no debe verse como un elemento adicional que se aplica solo cuando una escena parece peligrosa. Es parte de la metodología de trabajo porque la naturaleza de ciertos riesgos puede no ser evidente a simple vista.
Dos objetivos: proteger personas y proteger indicios
El primer objetivo es disminuir la exposición del personal a agentes biológicos, químicos u otros riesgos presentes en el entorno. El segundo es evitar que quienes ingresan depositen material propio sobre la escena o transfieran material de un indicio a otro. Cabellos, células, partículas, huellas o residuos pueden desplazarse mediante contacto y convertirse en fuentes de contaminación.
Esta doble función se relaciona con el principio de transferencia estudiado en criminalística: cuando dos superficies entran en contacto puede existir intercambio de material. Por eso las barreras de protección y el control de circulación también ayudan a preservar la calidad de la información forense.
Equipo de protección personal
Los materiales académicos revisados mencionan como componentes habituales guantes, protección respiratoria, ropa o trajes de protección, cubrecabeza, protección de calzado y protección ocular según la evaluación del riesgo. La selección concreta debe responder a protocolos institucionales y a las condiciones de la escena.
El equipo no es útil solamente por estar colocado. Debe utilizarse correctamente, sustituirse cuando corresponda y retirarse de forma que no genere una nueva contaminación. La formación del personal es, por tanto, tan importante como disponer de los elementos de protección.
¿Qué es la contaminación cruzada?
La contaminación cruzada ocurre cuando material de una fuente se transfiere de forma no deseada a otra. Puede producirse entre distintos indicios, entre el personal y la escena, entre herramientas y objetos o incluso durante transporte y análisis si no existen controles adecuados.
Su importancia es evidente: un resultado de laboratorio puede ser técnicamente correcto y, aun así, interpretarse mal si el material analizado llegó al indicio después del hecho investigado. Por eso el control de contaminación comienza antes de la recolección y continúa durante todo el proceso.
Organización del acceso y de las herramientas
Una escena controlada limita el ingreso a personas necesarias y utiliza rutas o zonas definidas para el trabajo. Esto reduce desplazamientos innecesarios y facilita saber quién estuvo en cada área. Las herramientas que entran en contacto con indicios también requieren procedimientos de limpieza, cambio o uso controlado según el tipo de trabajo.
La documentación de estas actuaciones complementa la cadena de custodia, porque permite explicar no solo quién tuvo un indicio, sino también bajo qué condiciones generales fue procesado.
Preservación de los indicios
La bioseguridad también influye en la conservación. Manipular lo mínimo necesario, utilizar materiales compatibles, individualizar los elementos y mantener condiciones apropiadas de traslado reduce el riesgo de degradación o transferencia. Cuando un indicio tiene características especiales, las decisiones de preservación deben basarse en protocolos de laboratorio y no en improvisaciones.
Capacitación continua y trabajo profesional
La bioseguridad en la escena del crimen requiere entrenamiento continuo porque las técnicas, los equipos y las recomendaciones pueden cambiar. Además, cada escena presenta condiciones diferentes. El personal debe ser capaz de evaluar riesgos, adaptar medidas dentro de los protocolos y reconocer cuándo necesita apoyo especializado.
Para estudiantes, la idea principal es que bioseguridad y calidad forense no son temas separados. Proteger al personal, reducir contaminación cruzada y preservar los indicios forman parte de un mismo objetivo: obtener información confiable sin generar riesgos innecesarios.
Fuentes consultadas
- López Morales, T. (2024). Bioseguridad. Universidad Estatal a Distancia (UNED).
- López Morales, T. (2023). Criminalística: el manejo de escena. Material académico de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
- López Morales, T. (2024). El levantamiento de indicios en la escena del crimen. Universidad Estatal a Distancia (UNED).
Nota editorial: Este contenido es educativo. Los procedimientos operativos sobre escenas e indicios corresponden a personal capacitado y autorizado, y pueden variar según la legislación y los protocolos de cada jurisdicción.
